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Santiago en HD

¿Alguna vez pensaron que un extranjero puede extrañar el clima de su país? Si vivís en Buenos Aires, ¿alguna vez pensaste en extrañar la lluvia?  Hay cosas en el día a día, que parecen que no cambian o que no nos afectan tanto. Pero yo, mi segundo mes en Santiago, me di cuenta que sí: extrañaba la humedad y la lluvia. Me habían invitado a un cumpleaños. Estábamos en la previa, y de repente: todos mirando por la ventana. ¿Que pasó? ¿Chocó un auto? ¿Que hay? Me acerco a la ventana. Caían unas gotas de lluvia, nada que amerite ni siquiera un paraguas. Me mira un chileno y me dice: "Mira como está lloviendo, en Santiago nunca llueve en Febrero". Acá en verano no llueve. Real, no entendía nada. En este país hay un temblor de 4 grados y nadie se mueve, todos siguen charlando. La primera vez que tembló, yo estaba cagada las patas en la oficina. Efectivamente algo raro pasaba, miré a todos lados buscando ayuda. Todos seguían trabajando. Solo me di cuenta que temblaba por...

Asado a la chilena

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"Agus, este viernes hay carrete, vamos a hacer asado. Ven!" - me dijo un compañero de trabajo - "Puedes traer lo que quieras para poner en la parrilla." Era la primera vez que me invitaban a un asado en Chile. No entendía como cada uno iba a llevar algo. ¿Cómo va a hacer el parrillero? ¿Cómo sabe que va a ser suficiente? ¿Y si hay mucha entraña y poco vacío? ¿Quién llevará el pan? ¿Y si nadie lleva chori? Todo eso me preguntaba caminando al supermercado. Peor aún fue cuando llegué. Entre a Jumbo. Fui a la góndola de las carnes y empecé a mirar. No conocía ningún nombre. ¿Posta? ¿Tapabarriga? ¿Filete? Mejor voy a la segura y llevo pan y chorizo, que es lo que menos tarda en hacerse. Y fernet, sí, sí, fernet porque acá todos toman pisco. Llegué al asado tipo 8 (acá en chile todo empieza bien temprano). Pregunté dónde dejaba lo que había llevado. Nada era muy claro. No sabía quién iba a ser el asador y el fuego todavía no estaba encendido. Vamos a comer a cualq...

¿Cómovaicancela'?

Salgo de trabajar. Me dirijo al Costanera Center. Paseo por las tiendas. Miro cosas pensando en amoblar mi nuevo futuro hogar. Pienso: todavía no tengo hogar ¿cómo voy a elegir cosas? Sigo mirando. ¿Cuánto eran 24.500 pesos? ¿Cómo era la cuenta? ¿Qué me había dicho Jero? Le corrés la coma y... pará! ¿Cómo era correr la coma? Uff, mejor saco el celular. Ah, 500 pesos más o menos. Esto en argentina debe salir como 3.000 pesos, creo que necesito tres. Me los llevo! Llego a la fila. Tengo como 5 personas delante. Pasan 10 minutos: sigo teniendo 5 personas delante. ¡Qué lento es el servicio! ¡En argentina esto no pasa! Pasan 10 minutos más: ahora tengo 3 personas delante. Miro todas las cositas que hay a mi alcance. Sigo haciendo cuentas con el celular. Agarro dos pares de medias blancas. Las medias siempre me duran poco, por alguna extraña razón siempre se me pierden. Y ahora no tengo más las de mi mamá o mi hermana para robar. Si me quedo sin medias... me quedo sin medias. -" Señor...

El primero: dedicado a la Palta 💕

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¿Qué era para mí la palta antes de llegar a Chile? Algo caro, que ocasionalmente compraba. Un ingrediente que si estaba incluido en el menú de un restaurant iba a venir poco. Una fruta difícil de conseguir en buen estado. Jamás en mi vida imaginé desayunar palta. Jamás cuando tuve palta en mi heladera pensé en otra cosa que no sea almuerzo o cena. Hasta que tuve el primer desayuno en la oficina en Santiago, y me explicaron lo que es bueno. Agarrás la tostada y le untás palta pisada. Al principio creía que era un comportamiento extraño de mis compañeros o incluso de mi oficina entera. Hasta que en un comercial de televisión, que vi en Chile, de las galletitas Criollita la “familia tipo” estaba desayunando y mostraban como uno de los hijos untaba palta en su galletita. Ok, acá es algo frecuente. Puedo incorporar la palta en la lista de cosas para el desayuno. Hace 2 años y 4 meses que la palta es un alimento imposible de evitar en mi alimentación. Ah, quizás comencé muy ráp...